REBAJAR EL ESTRÉS CON EL MÉTODO MSD(C)

La solución al estrés ya es una realidad. Desde finales del siglo XX, la mayoría de los directivos y profesionales nos vimos afectados en un momento determinado de nuestra vida por esa especie de angustia que se apodera de nosotros, llamado estrés. Hoy sigue siendo una de las más frecuentes dolencias que padecemos los humanos y la mayor causa de baja laboral. Llevo años estudiando la forma de reducir el estrés y los miedos que nos bloquean inconscientemente de forma eficaz.

Mi metodología mSD ®, testada y validada con un estudio de investigación caso y control todavía en curso, se basa en identificar a través de los gestos –que salen de forma inconsciente del sistema emocional– los circuitos neuronales que se conectan al sistema racional. Una vez identificados, pasamos a cambiar esta gesticulación inconsciente por otra más positiva que favorece la aparición de nuevos circuitos y una neuroquímica que activa las emociones positivas.

GESTIÓN EMOCIONAL

Los recuerdos y experiencias con mucha carga emocional hacen que nuestras conexiones sinápticas estén asociadas a la estructura cerebral del sistema emocional llamada amígdala y que nada tiene que ver con la garganta. Este complejo amigdalino provoca efectos tales como taquicardias; aumento de la respiración, liberando hormonas del estrés como adrenalina o cortisol; pero también nos ayuda a buscar una estrategia adecuada después de haber identificado el peligro.  Esto lo logramos al racionalizar las emociones básicas. En esto precisamente se basa nuestra metodología mSD ©.

Tanto a Daniel Goleman, el divulgador norteamericano de la Inteligencia emocional, como al Dr. Mario Alonso Puig, les he escuchado hablar del “secuestro amigdalar” para identificar las reacciones que sufrimos cuando nos dejamos llevar por el miedo o la angustia y que de manera irracional nos paralizan. En este momento, la desesperación puede ser de tal magnitud que nuestro cerebro sufra un bloqueo emocional que nos impide encontrar la respuesta.

RECUERDOS, MIEDO

Somos seres emocionales y racionales. Un binomio indisociable que nos acompaña a lo largo de toda la vida. El aprendizaje de manejar tanto la zona emocional como racional es transcendental para alcanzar el éxito en nuestra vida. Todas las decisiones que tomamos están basadas en una emoción y si no lo sabemos podemos equivocarnos.

La amígdala es una fascinante estructura primitiva de nuestro cerebro que cuida de nosotros y nos da una visión equilibrada de los riesgos. Te invito a que aprendas a interpretarla, gestionarla y escucharla y verás cómo potencias todas tus habilidades racionales.

Sara Dobarro

Especialista en Neurociencias, Método mSD

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Top